Con motivo del 25 aniversario del Alfarero de Oro, el certamen más importante y con mayor visibilidad para novilleros en la actualidad, la organización añadió una corrida extra en honor a este cumpleaños redondo. Los carteles fueron de gran interés, combinando ganaderías locales de Toledo con novilleros jóvenes y prometedores que buscaban demostrar su valía en un escenario de primer nivel.
La primera novillada, celebrada el domingo 31 de agosto, no dejó gran recuerdo. Los novillos ofrecieron escaso juego y la terna apenas pudo mostrar su concepto; la tarde resultó poco interesante.
El miércoles 3 de septiembre, llegó un encierro de Saltillo que generaba expectación, pero pronto quedó claro que sería complicado: mansos, sin raza y muy exigentes. Miguel Serrano, novillero toledano sin formación en escuelas taurinas ni apoderado, mostró entrega y valentía, aunque con las carencias naturales de su experiencia limitada. Mariscal Ruiz y Emiliano Osornio completaron la terna, dejando buenos detalles, pero sin opciones reales de lucimiento. Con otro encierro, quizás habríamos visto más, pero aquel día primó la dificultad sobre la brillantez.
El día 4 de septiembre ofreció el mejor encierro de la feria: Baltasar Ibán presentó novillos encastados, con raza y posibilidad de buen toreo, aunque justos de presencia. La terna, formada por Sergio Sánchez, Cid de María y Álvaro Serrano, se enfrentó a un lote exigente. Sánchez estuvo perdido y sin entender a su lote, Cid de María dejó algún detalle pero sin imponerse, mientras que Álvaro Serrano fue el triunfador: se mostró asentado, valiente y con criterio, dejando series de mérito y llevándose fuertes ovaciones. El sexto novillo, Sartenero nº 51, lidiado por Serrano, fue una de las mejores embestidas de la feria, recordando que el toreo puede brillar incluso ante animales complicados.
La tarde del 5 de septiembre quedará para la historia gracias a Tomás Bastos, que protagonizó una actuación memorable frente a un encierro de Conde de Mayalde, serio y de presencia, aunque desigual en su juego. Bastos toreó con temple, técnica y arte, dejando naturales eternos y demostrando que está completamente cuajado. Gonzalo Capdevila sufrió una grave cornada en el cuarto novillo, pero regresó de la enfermería para finalizar su lote con gran valentía. Javier Zulueta, a pocas semanas de su alternativa, mostró concepto y clase, pero aún no está completamente formado para el nivel de matador de toros. Tomás Bastos se consolidó como el justo ganador del Alfarero 2025, dejando para el recuerdo la mejor faena de la feria y el broche artístico del certamen.
El 6 de septiembre estaba previsto un mano a mano entre Aarón Palacio y El Mene, triunfador de la edición anterior, pero Palacio se cayó del cartel. Finalmente, El Mene lidió en solitario un encierro de Montealto, demostrando sobriedad, clase y concepto ante un lote exigente, dejando clara su maestría y madurez taurina.
El domingo 7 de septiembre fue el turno de Ana Romero, con novillos de gran calidad. El Mella pasó sin pena ni gloria, mientras que Cristiano Torres mostró un toreo de gran interés, asentado y con estilo, dejando faenas destacadas pese a cierta irregularidad. Ignacio Candelas dejó algún detalle, aunque aún necesita afianzarse y mejorar técnicamente.
El día 8 fue jornada de descanso. El martes 9 regresó la emoción con José Escolar, un encierro exigente y bravo que arrolló a la terna. Borja Ximelis, Mario Arruza y Diego Bastos se vieron superados por la fuerza y raza de los animales, dejando claro que solo con dominio y experiencia se puede lidiar este tipo de novillos.
La feria se cerró el miércoles 10 con novillos de Cuadri, de gran presencia y tamaño colosal. João D’Alva sufrió una grave cogida en su primero, aunque por fortuna no afectó órganos vitales. Kevin Alcolado estuvo perdido frente a un lote complicado, mientras que Jesús de la Calzada mostró valentía y firmeza, dejando momentos de gran mérito. Una jornada intensa, con emoción y valentía, aunque marcada por la dureza de los encierros.
En resumen, el Alfarero de Oro 2025 ofreció un certamen variado, con tardes brillantes y otras complicadas. El juego de los novillos fue desigual: algunos encierros dejaron momentos de gran toreo, mientras que otros exigieron sacrificio y valor. Las actuaciones más destacadas fueron las de Tomás Bastos y Álvaro Serrano, jóvenes que demostraron que el futuro de la fiesta está en buenas manos.
Premios Oficiales Villaseca 2025:
Mejor Faena: Tomás Bastos
Mejor Novillo: Nº 26 Enarbolado – Conde de Mayalde
Mejor Ganadería: Conde de Mayalde
Mejor Banderillero: Héctor García
Mejor Peón de Brega: Daniel Duarte
Mejor Picador: José María González
Triunfador del Alfarero de Oro 2025: Tomás Bastos
Premios según mi criterio:
Mejor Faena: Tomás Bastos
Mejor Novillo: Nº 26 Enarbolado – Conde de Mayalde
Mejor Ganadería: Baltasar Ibán
Mejor Banderillero: Héctor García
Mejor Peón de Brega: Iván García
Mejor Picador: José María González
Triunfador del Alfarero de Oro 2025: Tomás Bastos