Crónica 23 de mayo | San Isidro 2025
Victoriano del Río, la emoción en puntas
La corrida de Victoriano del Río trajo al fin un encierro serio, bien presentado y con varios toros de nota. Por fin una corrida entera que se deja ver, que mantiene la atención, que pone a prueba a los espadas y que ilusiona al aficionado. El hierro de Victoriano del Río trajo seis toros muy bien presentados, de embestidas variadas, con clase en muchos casos, transmisión en otros y exigencias para el que quisiera apostar por ellos. Se esperaba más de algunos, pero el hierro respondió. Fue una tarde donde el ganado ofreció más que los toreros. Y eso, en este San Isidro irregular, ya es mucho.
Abrió plaza un toro que empezó embistiendo sin clase, algo corto y sin demasiado celo. Emilio con gusto lo dejó bien colocado en el caballo. En el primer puyazo empujó a media altura y fue medido, pero tras él, el toro pareció quedarse sin fondo. Hubo un quite por chicuelinas de Roca Rey, le replicó el extremeño por el mismo palo.
El inicio de faena fue templado, elegante, pero el toro no rompía. Se quedó sin entrega y la faena se diluyó. Emilio estuvo correcto, pero sin poder redondear nada importante. Mal con los aceros: dos pinchazos, aviso y un tercero que terminó con todo. Frialdad en los tendidos.
El cuarto fue un toro importante. Humillador, con clase, repetidor. Emilio lo recibió con doblones, bajando la mano. El toro perdió las manos en varias ocasiones, pero humilló con calidad. Emilio, algo más centrado que en su primero y que el pasado domingo, logró pasajes de buen trazo, más relajado, más profundo, aunque sin llegar a la plenitud que puede darnos. Tandas limpias, toreras, aunque se podía haber apretado más. Aun así, firmó una faena seria ante un toro de verdad. Estocada entera algo caída. Cae rodado. Oreja que sabe a poco, pero le vale.
Al segundo le costó salir del callejón. No hubo lucimiento con el capote y empujó al caballo sin fe y con un solo pitón, sin celo. Ya en banderillas, desentendido, ni emoción..
La faena fue una sucesión de pases sin mando ni ajuste. Toreo despegado, sin bajar la mano. El toro, noble pero apagado. Roca alargó en exceso una faena que nunca fue. Cuando la espada entró, ya era tarde. Una estocada entera tras pinchazo bastó. El público, frío como el trasteo
Al quinto de la tarde Roca le dió algunas verónicas con temple. En el caballo, dos puyazos medidos. El toro, aunque justo de fuerzas, ofrecía clase. Brindó a Isabel Díaz Ayuso. Pero Roca nunca logró entenderse con él. Faena deslabazada, le dio pases aislados sin una sola tanda en redondo. Se fue el toro sin torear Pinchazo y estocada trasera y caída. Silencio absoluto.
Salió el toro que más me gustaba por hechuras, un toro de bella estampa, y expresión, precioso. Salió algo suelto, dejó algún buen gesto, pero no terminó de entregarse. Protestó en el primer puyazo, del que salió huyendo, tampoco se empleó en el segundo del que también salió rápido. En banderillas Fernando Sánchez, se desmonteró.
Tomás inició de rodillas y con muletazos muy templados, toreando lento. El toro embistió con clase, pero exigía sitio y mando. El toledano no terminó de apretarle, ni de imponerse, y el toro, sin fondo, acabó rajado. Le faltó ese punto de mando que el toro reclamaba. Pinchazo y estocada trasera. Una pena, parecía que podía haber sido más de lo que fue
Tomás Rufo – Ovación con saludos
El mejor toro de la tarde fue el sexto, serio, bravo, con transmisión. Bien picado por Espartaco, que midió mucho el castigo. Tomás brindó al público e inició en redondo, cuajó una gran primera tanda. El toro repetía, metía bien la cara y transmitía. Tomás toreó con templanza, relajado, pero quizás le faltó apretarle un poco más y buscar la rotundidad. Mató tras pinchazo y estocada tendida. Buen toro. El mejor del encierro. Ovación merecida, pero que podría hacer sido una oreja de mucho peso, como premio a probablemente una de las mejores faenas del diestro Toledano. Y que bueno fue Alabardero qué manera de embestir.
Tarde con contenido. Por fin. La corrida de Victoriano del Río fue una de las más completas de lo que llevamos de feria. Muy buen encierro de Victoriano del Río. Corrida seria y bien presentada, con toros de clase, humillación y distintas exigencias. Algunos no duraron, otros rompieron, pero todos pidieron lidia.
Emilio de Justo: Mejor en su segundo. La oreja premia una versión aún lejana de su mejor nivel que se le conoce.
Roca Rey: Flojísimo.. Muy por debajo de su lote.Hoy no quiso o no pudo. Ni sitio, ni mando, ni estructura. Dos faenas sin alma.
Tomás Rufo: Superado en su primero. En el sexto se gustó, pero tenía delante un toro de bandera que pedía más. Aún así gran faena que emocionó y puso en pie al tendido.